Industria en caída: señales de alarma para el ecosistema productivo argentino
El desafío es claro: si la industria pierde terreno, el país pierde desarrollo, porque es el sector que genera salarios de calidad, inversión tecnológica y valor agregado.

El desafío es claro: si la industria pierde terreno, el país pierde desarrollo, porque es el sector que genera salarios de calidad, inversión tecnológica y valor agregado.

Este año no fue fácil para nadie en la industria, pero no es algo a lo que no nos hemos enfrentado ya, la incertidumbre y los derrumbes por doquier.

En el ámbito de la Higiene y Seguridad en el Trabajo, es fundamental comprender la diferencia entre los distintos tipos de documentos legales que regulan nuestra actividad. Aunque todos tienen como objetivo principal proteger la salud y la vida de los trabajadores, su origen, alcance y jerarquía son diferentes.

Como representante exclusivo de Gimatic en la Argentina, General Automation (GA) ofrece soluciones directas desde Italia, adaptadas al mercado local, y con un soporte técnico de primer nivel.

Con más de 33 años de trayectoria, SuperControls atraviesa un momento clave en su historia: la empresa inició un proceso de rebranding que moderniza su identidad visual y refuerza su compromiso con la innovación tecnológica, la precisión y la cercanía con sus clientes.

Los empresarios consultados describen un escenario de supervivencia: plantas que reducen turnos, congelan contrataciones o recurren a licencias anticipadas para sostener la estructura. El trabajo informal, en tanto, crece silenciosamente en los márgenes del sistema.

La caída del consumo interno, la fuerte presión de importaciones y la inevitable escalada de costos se combinan para generar un escenario crítico para la industria local de punto.

La industria manufacturera argentina enfrenta un momento crítico. En los primeros 18 meses del actual gobierno, los indicadores señalan una caída marcada en la actividad, la utilización de la capacidad industrial, el empleo y el tejido productivo

La realidad muestra señales mixtas: muchas empresas ya exportan a muchos países, pero la competitividad de esa producción se debate frente a nuevos jugadores globales, cadenas de valor más rápidas y exigencias crecientes de calidad y sustentabilidad

El problema no es la falta de potencial, sino la dificultad de transformarlo en ventajas sostenibles. La pregunta clave ya no es qué tenemos, sino por qué no logramos hacerlo funcionar de manera estable y eficiente.
Estamos en línea - lunes a viernes de 09 a 18hs