Más de cinco décadas al servicio de la electrónica industrial.
Por GB Electrónica
Hablar de empresas que atraviesan generaciones en la Argentina no es habitual. Menos aún en sectores tan dinámicos y desafiantes como la electrónica industrial. Sin embargo, hay historias que explican por qué algunas compañías logran sostenerse, adaptarse y crecer incluso en contextos adversos. La de GB Electrónica es una de ellas.
La empresa nació en los años setenta como resultado de una sociedad entre Ricardo Bacalor, ingeniero electrónico, y Felipe Glusman, en un contexto donde el servicio electromecánico comenzaba a ganar protagonismo en la industria. Con el paso del tiempo, y tras el fallecimiento de su hermano —quien lo había acercado inicialmente al negocio—, Glusman quedó al frente de la compañía, asumiendo la responsabilidad de continuar y redefinir el rumbo de la empresa.
Uno de los hitos que marcó un antes y un después fue la identificación temprana de una necesidad concreta del entramado productivo: la falta de proveedores especializados en electrónica industrial. Ese interés creciente por parte de las industrias impulsó una transformación estratégica del negocio, que pasó de ser un servicio técnico a convertirse, especialmente desde los años noventa, en un importador de insumos electrónicos, ampliando su alcance y su propuesta de valor.
Decisiones que definen un camino
La importación fue, sin dudas, una de las decisiones estratégicas más importantes en la historia de la empresa. Permitió acompañar el crecimiento del consumo masivo de insumos electrónicos y responder con mayor eficiencia a las demandas del sector productivo. A esto se sumó el asesoramiento técnico de ingenieros clientes, que funcionaron como aliados clave en el proceso de expansión y profesionalización del negocio
Hoy, GB Electrónica no solo atiende las necesidades de la industria, sino que también logró extenderse hacia el comercio B2B y el mercado B2C, manteniendo como eje central la calidad del asesoramiento técnico, la rapidez en la entrega y una atención personalizada que sigue siendo un diferencial en un mercado cada vez más competitivo
Resistir, adaptarse y seguir
Como muchas empresas industriales argentinas, el mayor desafío no estuvo en una crisis puntual, sino en la capacidad de cumplir con todos los requerimientos en contextos económicos cambiantes. La respuesta fue clara: búsqueda estratégica de nuevos proveedores, construcción de relaciones de largo plazo y una convicción firme en el valor de la palabra y el compromiso asumido
Desde esa experiencia, el mensaje hacia otros empresarios es directo y sin rodeos: no dejarse vencer, mantenerse firmes, defender la empresa y no claudicar aun cuando el escenario sea adverso. Una filosofía forjada en décadas de trabajo continuo.
Industria, innovación y futuro
La mirada sobre la industria nacional es crítica. El diagnóstico es duro y reconoce que hoy las oportunidades para producir en el país son limitadas. La competencia no siempre equitativa y los altos costos dificultan la sostenibilidad. Aun así, la empresa apuesta a seguir siendo competitiva, incorporando tecnología y optimizando procesos internos
La innovación ocupa un rol central: desde la modernización de los procesos comerciales hasta la incorporación de nuevas tecnologías en la gestión interna. En ese sentido, la inteligencia artificial, los sistemas de CRM y los canales de marketing digital aparecen como herramientas clave para aumentar la eficiencia y la visibilidad de las empresas industriales en los próximos años
Un legado que trasciende
Cuando se habla de legado, la respuesta no se mide solo en números. Se habla de esfuerzo, de trabajo sostenido desde 1970, de una empresa que sigue en pie y de una continuidad familiar que hoy se proyecta en la siguiente generación. Un mensaje claro para quienes recién empiezan: trabajar duro, no rendirse y entender que los vaivenes económicos forman parte de la historia argentina, más allá de cualquier gobierno de turno
Con base en Rosario, GB Electrónica continúa ofreciendo insumos electrónicos y eléctricos para la industria, respaldados por décadas de experiencia y especialización. Un ejemplo concreto de cómo la perseverancia, la adaptación y el compromiso pueden sostener un proyecto industrial en el tiempo.


