La industria textil y de indumentaria registra una caída del 6,9% en ventas y busca estabilizar su producción
Ocho de cada diez empresas del sector identifican a la baja del consumo interno como su mayor obstáculo, en un mercado con creciente presencia de prendas importadas.

La industria textil y de la indumentaria en la Argentina transcurre el mes de julio de 2026 inmersa en un complejo proceso de ajuste comercial. Según los datos del informe sectorial de la Cámara Argentina de la Indumentaria (CIAI), las ventas minoristas de ropa registraron una contracción interanual del 6,9% en la medición reciente de mitad de año, consolidando una tendencia de menor dinamismo que se extiende por más de dos años consecutivos.
El relevamiento de expectativas empresarias en la cadena textil revela un diagnóstico categórico: ocho de cada diez empresas confeccionistas e hilanderas señalan a la contracción del consumo doméstico como el factor determinante de la parálisis productiva, ubicándose muy por encima de las preocupaciones relativas a los costos de insumos o la disponibilidad de financiamiento comercial.
Uso de capacidad instalada y competencia de prendas importadas
La menor tracción del mercado interno repercute directamente sobre las plantas industriales. El bloque de hilados, tejidos y confección presenta niveles de utilización de capacidad instalada sensiblemente inferiores al promedio general de la industria manufacturera, con numerosas hilanderías trabajando a un solo turno y talleres de confección operando con esquemas de producción a pedido.
A este panorama se suma el impacto de la apertura comercial y la mayor fluidez en la importación de prendas terminadas y calzado. Las tiendas de indumentaria y las plataformas de comercio electrónico exhiben una mayor presencia de artículos importados de origen asiático y regional a precios altamente competitivos, lo que obliga a los fabricantes nacionales a ajustar sus precios de salida de fábrica y ajustar sus márgenes de ganancia.
Redefinición del modelo comercial y perspectivas
Ante esta coyuntura exigente, las marcas de ropa y los fabricantes textiles locales avanzan en la redefinición de sus estrategias comerciales. Se observa una marcada migración hacia canales directos de venta online para reducir intermediaciones, una mayor diversificación en la selección de fibras sintéticas y la apuesta por colecciones atemporales de menor costo de producción.
De cara a los meses de primavera-verano 2026/2027, los industriales textiles confían en que la estabilización de los precios relativos y las promociones bancarias durante las fechas comerciales clave permitan amortiguar la caída del sector y sentar las bases para una paulatina recuperación de la actividad.
Por Catálogo Industrial Digital