¿Qué industria quiere la Argentina?
Detrás de la coyuntura de demanda débil, apertura comercial y tensión competitiva, subyace una discusión más profunda: el lugar que la industria debe ocupar en el modelo económico argentino.

Detrás de la coyuntura de demanda débil, apertura comercial y tensión competitiva, subyace una discusión más profunda: el lugar que la industria debe ocupar en el modelo económico argentino.

Uno de los rasgos más preocupantes del escenario industrial actual no es únicamente la caída en los niveles de actividad, sino su comparación con el pasado

El desempeño de la industria argentina en el inicio de 2026 no solo resulta preocupante en términos internos.

El escenario industrial 2026 no admite pasividad.

¿Existe un punto de retorno para la inversión productiva cuando el rendimiento del arbitraje financiero de corto plazo cuadruplica la tasa de retorno de la inversión en bienes de capital?

En la industria y en la empresa argentina en general convivimos con una paradoja agotadora: operamos máquinas y procesos que exigen micrones de precisión dentro de un contexto que se mueve por kilómetros de incertidumbre. Siempre.

El cierre de una planta industrial no es un hecho aislado. Es un evento que altera equilibrios productivos, impacta sobre proveedores, afecta empleo local y modifica dinámicas regionales.

En un contexto de demanda interna debilitada, la mayor exposición a productos importados introduce un nivel adicional de presión sobre precios, márgenes y posicionamiento de mercado.

Planificar el año implica definir con anticipación qué acciones de higiene y seguridad se realizarán, en qué momento, con qué recursos y con qué objetivos.

¿Existe una voluntad política real para preservar el entramado industrial argentino, o estamos asistiendo a una eutanasia deliberada del sector en favor de la valorización financiera?